Los adolescentes ya no coquetean en el instituto o en los bares, lo
hacen a través del móvil o Internet. La nueva moda es el 'sexting', el
envío de fotos o grabaciones eróticas vía e-mail o sms entre los
miembros de una pareja. Pero el juego tiene muchos riesgos. El principal: se exponen a que el contenido sexual acabe en manos de desconocidos.
Se rompe así su privacidad y se elevan las posibilidades de sufrir ciberacoso, grooming (acoso por parte de adultos) o sextorsión (cuando existe chantaje). Es el caso de Jesse Logan, una joven de 18 años de
La operación Valencia ha servido para derribar durante unas horas las páginas de la Generalitat y del Partido Popular.


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